TECNO | Qué es Dogecoin, la criptomoneda o “memecoin” que respalda Elon Musk

Su creador, Billy Marcus, no entiende el furor que ocasiona en internet. Abandonó el proyecto en 2015 y vendió todos sus tokens. Lo había concebido como una parodia de las criptomonedas.

Días atrás, Tesla, el fabricante de vehículos eléctricos más valioso del mundo, informó que invirtió este año USD 1.500 millones en Bitcoin y que planifica la aceptación de esta moneda digital como forma de pago de sus vehículos. La movida, impulsada por su CEO, Elon Musk, el carismático multimillonario, ha causado un alza de hasta 15% en el día de la cotización de la criptomoneda, que llegó así a un nuevo récord de USD 44.000.

Al mismo tiempo, Dogecoin, una criptomoneda marginal que impulsa también Musk en su cuenta de Twitter, subió su cotización el lunes hasta un 40%, para alcanzar los USD 0,085 por unidad. Con la imagen de Doge, el perro Shiba Inu conocido en internet como uno de los memes más famosos, se trata de un invento de Billy Markus, ingeniero de software que creó la criptomoneda en 2013.

La idea de Markus, junto con el australiano Jackson Palmer, había comenzado como una broma. Lanzaron una moneda-parodia llamada Dogecoin para burlarse de la fiebre por las criptomonedas. Pero la “magia de internet” hizo lo suyo y tiempo después esa divisa comenzó a hacerse conocida en foros. En diciembre de 2017 su valor llegó a USD1.928.

Inspirada en el Litecoin -en base a un protocolo criptográfico no administrado por ninguna autoridad central, sino por consenso entre pares-, el desarrollo de Dogecoin es parte de una red descentralizada en la que se pueden realizar transacciones entre particulares y empresas de una forma poco regulada. Por lo tanto, no hay diferencia entre esta criptomoneda y otras tantas similares que se pueden encontrar con facilidad.

“Dogecoin es un meme básicamente; es el poder de medir el efecto económico que tiene un meme, y cuando Elon Musk hace uso del concepto Dogecoin en sus tweets, o lo que sea, eventualmente, él puede medir el impacto de su influencia viral, porque puede ver el incremento del precio del meme en el mercado. Dogecoin es un poco como la primera ´memecoin´, la primera moneda respaldada por el encanto propio de un meme, que es circunstancial, de corto plazo, y altamente especulativa, que refleja la capacidad de influencia de una persona. Tal vez Elon Musk juega con la idea de Dogecoin para medir justamente su influencia, que después eventualmente también se refleja en la influencia que tiene su palabra sobre el precio del Bitcoin”, reflexiona Santiago Siri, emprendedor argentino al frente de Democracy Earth Foundation, que trabaja en temas de democracia digital enfocada en blockchain.

A principio de mes, en su aparición en la red social de audios Clubhouse, Musk se reconocía un consumidor de memes y dijo: “El que controle los memes controlará el universo”. Contó que le encantan los memes y que tiene amigos que se encargan de seleccionar los mejores para enviárselos.

La cotización récord de Dogecoin no solo fue impulsada por Musk, sino por el músico Snoop Dogg (o inclusive, Gene Simmons de KISS). Logró una capitalización récord de USD 10.500 millones, y el valor de cada token se disparó (por momentos) hasta los 8,2 centavos de dólar luego de varios tweets del CEO de Tesla y del rapero, según indica Bloomberg.

Pero el creador de Dogecoin aclaró en la plataforma Reddit que ya no forma parte del proyecto. “Me fui alrededor de 2015 cuando la comunidad comenzó a cambiar fuertemente… Actualmente no poseo ningún Dogecoin, excepto lo que se me ha dado recientemente, regalé y/o vendí todas las criptomonedas que tenía en 2015 después de ser despedido y asustado por mis reducidos ahorros en ese momento, por aproximadamente el total de un Honda Civic usado“, señaló.

Según Bloomberg, Markus, de 38 años, trabaja como ingeniero de software para una empresa de educación en San Francisco. “Veo esta basura aleatoria en internet que dice que tengo todo este dinero. Eso es genial, pero ¿dónde está? » dijo Markus. También expresó que se siente indiferente ante el furor actual. “Pero es extraño que algo que hice en unas pocas horas ahora sea parte de la cultura de internet”, dijo.